La estatal Petróleos Paraguayos (Petropar) atraviesa un complejo panorama en el abastecimiento de combustibles, tras el incumplimiento del contrato firmado con la firma catarí Doha Holding Group LLC, que debía proveer 100.000 toneladas métricas de gasoil por unos USD 61 millones.
A más de un año de la firma del acuerdo, la empresa proveedora no ha entregado una sola carga, pese a las sucesivas prórrogas otorgadas por la petrolera paraguaya. Esta situación obligó a Petropar a iniciar procesos de compra urgente de gasoil mediante licitaciones especiales, con el fin de garantizar el suministro interno.
Entre las nuevas adquisiciones se destacan:
• Una subasta internacional para la compra de hasta 80.000 metros cúbicos de gasoil, por más de USD 48 millones.
• Un proceso complementario por 61.000 m³ adicionales, con entregas previstas entre noviembre y diciembre.
Sin embargo, estas operaciones han despertado cuestionamientos en el ámbito político y técnico, ya que se realizan bajo procedimientos abreviados y con menor transparencia, según denuncian medios especializados y legisladores. La Cámara de Diputados solicitó recientemente un informe detallado sobre los contratos, las prórrogas y la situación del proveedor catarí.
Pese a la controversia, Petropar asegura que el abastecimiento nacional de combustibles no está en riesgo, y que las compras urgentes responden a una estrategia para mantener la estabilidad del mercado ante la falta de cumplimiento del proveedor original.
Con el contrato catarí en duda y nuevas compras en marcha, el escenario energético paraguayo enfrenta semanas decisivas para asegurar la provisión de gasoil en todo el país.




